agosto 23, 2016

Elecciones en Estados Unidos: El show debe continuar…

Todos los días pasa algo sorprendente en los Estados Unidos. Hoy, una encuesta de los medios favorece a Hillary. Ayer, unas bravuconas declaraciones sin sentido de Trump escandalizan a la opinión pública. Esta semana, protestas en Milwaukee, una de las ciudades más segregadas, provocan que el gobernador de Wisconsin movilice a la Guardia Nacional…Todo esto a menos de tres meses para que los votantes acudan a las urnas para designar al cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos.
Cada jornada en ese país puede estar llena de sorpresas. Mientras, los principales candidatos a la Casa Blanca continúan su millonario show mediático rumbo al 8 de noviembre. Por un lado, la aspirante del establishment, la demócrata Hillary Clinton, pretende dar continuidad al programa de Obama, amén de algunas “iniciativas propias”, mientras que el irascible Donald Trump, prolonga su circo entre cambios y declaraciones, entre ellas una que propone darle un tiro a la ex primera dama si ocupa el despacho de Washington.

Pero, ¿cómo se están manejando las estrategias? ¿Qué sucede en el seno de la sociedad norteamericana? ¿Cuáles son las aspiraciones del electorado? ¿Responden las propuestas de los candidatos a los intereses de la mayoría? Un breve bosquejo al escenario electoral puede respondernos esas y otras preguntas.

De cada 100 habitantes de los Estados Unidos 51 son mujeres y 49 hombres. Esto coloca a las mujeres con una ligera ventaja sobre todo en los temas de equidad de género, asunto que podría ser determinante en busca de inclinar la balanza de ese sector.

Si por algún momento hemos pensado que los EE.UU. es un país multicultural con paridad en las razas que lo habitan, estamos equivocados. De cada 100 habitantes, 63 son de raza blanca, principalmente de origen europeo como Donald o Hillary, la segunda gran población está en los hispanos con 17 de cada 100 y la tercera es la negra con 13 habitantes por cada 100 mientras que los asiáticos tienen 5 por cada 100, 2 de cada 100 habitantes son multirraciales y solo uno de estos pertenece a alguna etnia de origen nativa americana. Una vez más vemos cómo el voto de los latinos puede influir en el resultado final.

Trump se ha encargado de defenestrar a los del sur del continente, convirtiendo a muchos en sus enemigos, pero al mismo tiempo ha reforzado la idea de la supremacía blanca, y a los afroamericanos no los ha tocado aún. Para muchos analistas el grupo que inclinará la balanza presidencial será el de los hispanos que son ya en gran porcentaje oponentes de Trump, para otros, las elecciones serán decididas por los afroamericanos ya que hasta hoy están fuera de los discursos de Hillary y Donald, simplemente a la espera de qué candidato les suaviza el oído.

Otra de las importantes cuestiones que deben tenerse en cuenta a la hora de comprender el panorama social norteño es la religión. De cada 100 norteamericanos, 71 de ellos es cristiano, 16 no practica, 4 son agnósticos, 3 son ateos, 3 son judíos, uno musulmán e igual número de budista e hindú. Por supuesto este es un tema muy influyente en la percepción política del electorado ya que la gran mayoría como dicen sus billetes… creen en Dios.

Para terminar, se estudia también el histórico enfrentamiento entre el campo y la ciudad. De cada 100 habitantes de los Estados Unidos, 80 de ellos viven en las ciudades mientras que solo 20 lo hacen en zonas rurales. Los discursos de los dos principales candidatos se dirigen principalmente hacia la clase urbana, por lo que quien logre vincularse con el grupo rural tendrá una leve ventaja a su favor. Por supuesto que Hillary y Donald no tienen nada que ver con los clásicos rancheros, así que les puede costar un poquito de trabajo.

Ya casi al final, les comento que no solo Trump y Hillary están a la caza del trofeo. Además de ellos, hay otros corredores. Entre ellos, Gary Johnson, empresario y ex gobernador de Nuevo México que representa al Partido Libertario. La doctora Jill Ellen Stein es candidata a la presidencia por el Partido Verde. El activista Bob Whitaker, del Partido Estadounidense de la Libertad es defensor de la supremacía blanca, mientras que Tom Hoefling irá por el Partido de la Constitución, que proclama a un Estados Unidos cristiano y fundado bajo preceptos de la Biblia, y se opone a la inmigración ilegal, la eutanasia y el aborto.