febrero 21, 2017

URGENTE: Ya en 1847 se jugaba a la pelota en Matanzas

Un acontecimiento trascendental en la historiografía beisbolera de Matanzas y, por ende, cubana, ha tenido lugar con el hallazgo reciente en fuentes documentales que avalan irrefutablemente la temprana práctica de nuestro pasatiempo nacional nada menos que en el lejano año de 1847. Pero la veracidad del primigenio suceso salta a la vista al desentrañar su contenido en documentos coloniales del Archivo Histórico Provincial de Matanzas (AHPM) y en la prensa yumurina, ambos del semestre inicial de 1847.


Acorde con lo publicado el 25 de marzo de dicho año en el periódico la Aurora del Yumurí, se daba a conocer mediante un parte oficial del gobernador provincial Falguera: “Habiéndome manifestado el señor Alcalde Presidente de la Junta Municipal que ha tenido varios partes del encargado de la administración de alumbrado público sobre roturas de faroles por el juego de pelota, de que se ocupan en los días festivos algunos individuos blancos y de color, he resuelto prohibir se juegue a la pelota en las calles y demás puntos de tránsito público, bajo la pena de perderla, y si hubiere causado daño a los faroles, se pague irremisiblemente por el culpado…”

Lo anterior fuente revela que en tan remota época, junto con “algunos ciudadanos blancos”, también los “de color” jugaban a la pelota, demostrativo de que estos últimos deberían ser individuos libertos, caro privilegio del que no gozaban los esclavos.

Se trataba del ball town (fongueo), antecedente de lo que poco después sería el béisbol, practicado originalmente desde principios del siglo XIX en las calles y plazas de Nueva York, Boston, Filadelfia y otras ciudades norteamericanas, e introducido en Matanzas por ciudadanos de ese país radicados en esta ciudad.

Según la hipótesis de ciertos investigadores de la capital del país, basada en el testimonio oral –sin apoyatura documental– de Nemesio Guilló, luego de concluir estudios en un colegio estadounidense, junto con su hermano Ernesto y otro condiscípulo, regresó a Cuba en el verano de 1864 con un bate y una pelota e iniciaron la práctica del ball town en la vía pública habanera.

En sentido contrario, está demostrado fehacientemente que el citado acontecimiento pre-beisbolero en Matanzas es anterior al de la Capital en 17 años.

Y si ello resultara poco, téngase en cuenta que en la Aurora del Yumurí se reportaba el 24 de febrero de 1864 la protesta en contra del primario juego callejero; o sea, alrededor de cinco meses antes que en La Habana.

Por tanto, rueda por tierra la leyenda de que Nemesio Guilló fuera “el introductor del béisbol en Cuba…” (Por Reynaldo González Villalonga-Coordinador del Equipo de Historiadores del Deporte en Matanzas)


En ese sentido, la grama del estadio Palmar de Junco, resultó escenario del primer juego de Baseball organizado del que se tenga noticia en Cuba, el 27 de diciembre de 1874, lo que lo convierte en la cuna del béisbol organizado en la Isla y la instalación deportiva más antigua del mundo aún en activo.