Diego conoce muy bien Varadero. Desde pequeño frecuenta sus blancas arenas, y junto a sus hermanos, comparte atardeceres y alboradas en la playa más famosa de Cuba. Lo hace en calidad de turista porque su padre, quien consigue todos los años extraerle a la tierra miles de pesos, dedica parte de ellos a disfrutar, en familia, de los mejores hoteles construidos allí.
Jorgito y sus amigos del barrio también partirán este fin de semana hacia el afamado balneario matancero. De allá de Martí saldrá un camión arrendado y sus padres pudieron, en esta ocasión, reservarse un asiento para compartir el día y regalarles a sus hijos el ardor y la alegría de la costa por tantos meses de esfuerzos en las aulas.
Jorgito y sus amigos del barrio también partirán este fin de semana hacia el afamado balneario matancero. De allá de Martí saldrá un camión arrendado y sus padres pudieron, en esta ocasión, reservarse un asiento para compartir el día y regalarles a sus hijos el ardor y la alegría de la costa por tantos meses de esfuerzos en las aulas.
