junio 29, 2016

¿¡Qué pasa en España!?


Ha triunfado en España el miedo al cambio. Ese ha sido, sin duda alguna, el más claro vencedor en las Elecciones Generales desarrolladas el domingo último en ese país. Quizás los vientos de inestabilidad que soplan desde el Norte, tras el triunfo de los partidarios de la salida del Reino Unido de la Eurozona –el famoso Brexit- hayan motivado al electorado ibérico a votar a las posiciones más ultraconservadoras de derecha, representadas en el Partido Popular (PP).

De los más de 24 millones de españoles que ejercieron su voto -estaban llamados a urnas más de 36- el 33.03% otorgó su beneplácito a la representación que dirige Mariano Rajoy. Esto le otorga 137 escaños en las Cortes pero no obtiene mayoría parlamentaria, por lo que para formar gobierno, el PP deberá pactar con alguna de las otras formaciones políticas, un escenario muy parecido al del 21 de diciembre último y del cual aún no se recupera España.



El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) mantiene la tradicional segunda posición –con 22.66% de los sufragios y 85 asientos- tras haberse sacudido en diciembre con el centroderechista Ciudadanos, quienes fueron esta vez relegados a una cuarta plaza tras 13.05% de votos, válidos para 32 posiciones en el hemiciclo.

La coalición de izquierdas Unidos Podemos se convirtió en la tercera fuerza del país tras obtener el 21.10% de las votaciones y 71 puestos en el parlamento. Pablo Iglesias, su máxima figura y candidato, expresó en un acto después de conocerse los resultados que su partido ha madurado mucho en estos 2 años, y “en estos dos últimos meses y a partir de mañana vamos acumulando la experiencia para que más temprano que tarde ganemos las elecciones en este país”.

El joven político, quién ha sido blanco de una feroz campaña mediática, admitió que se esperaba algo distinto con la coalición, pero confirmó que están muy satisfechos y esperan seguir caminando juntos. “Siempre fuimos enormemente prudentes con todas las encuestas que casi, de manera unánime, situaron expectativas en España que no se han cumplido; y cada vez que nos preguntaban decíamos que había que ser prudente y planteamos que nuestra estrategia iba a ser la misma, independientemente del resultado”.

Parte de esta estrategia, que implica ahora negociaciones entre las fuerzas progresistas con el objetivo de formar gobierno, es lo que preocupa a los conservadores y tradicionalistas de España y la Unión Europea (UE). En ese sentido, un portavoz comunitario, ha dicho que la UE espera que se forme “un Gobierno estable en España que trabaje estrechamente con las instituciones europeas y sus socios”.

“En términos históricos, es impresionante lo que está ocurriendo, que un espacio político que no existía como tal hace 2 años, tenga hoy 71 escaños: es muy importante y, bueno, quizás haya que esperar más de lo que nosotros hubiéramos querido, nuestro objetivo es ganar, somos un equipo ganador. Nos hubiera gustado que fuera posible esta vez, pero seguiremos dejando la piel a partir de mañana”, concluyó Iglesias.

Lo que sí está claro hoy en España es que se ha roto, quizás para siempre el tradicional bipartidismo burgués, y que grupos políticos emergentes sobre todo de izquierda y nacionalistas han complicado el panorama de gobierno. De acuerdo con politólogos y analistas internacionales, solo se pueden esperar tres opciones posibles en el actual escenario: un pacto “ideológico” entre el PP y Ciudadanos, con la abstención del PSOE, lo que mantendría a Rajoy en su puesto; un hipotético y quimérico acuerdo entre el PSOE y Unidos Podemos, más algunos grupos de las nacionalidades, o la convocatoria a una tercera ronda electoral.