junio 29, 2016

Reflexiones sobre Messi y la Copa América Centenario

De nuevo aquí hablando sobre los sucesos del Planeta Futbol y nada más sonado por estos días que el descalabro argentino por segunda vez consecutiva ante las huestes chilenas en una Final de Copa continental. 

Creo que esta era la oportunidad soñada por la albiceleste. La oportunidad del astro Messi para consagrarse con su selección y romper el maleficio que pesa sobre los hombros de ese equipo, quienes no han ganado nada desde la lejana Copa América Ecuador 1993, en la que se titularon campeones frente a México (2-1).


El MetLife Stadium resplandecía en la noche de New Jersey para recibir a una Argentina que lucía imbatible. Su promedio de goles/partido fue impresionante: ¡3.56!; su juego colectivo emulaba con la magia de Borghi, Valdano y Maradona en aquel épico Mundial de México 1986; la química en el grupo denotaba alegría, confianza, pero…les tocó sufrir otra vez ante los mismos verdugos.

Para ser justos, Chile no había tenido un mal torneo. Salvo la derrota inicial ante sus víctimas de la final, la Roja parecía el campeón que fue, con triunfos contundentes ante Bolivia, Panamá, México y Colombia. La tropa de Pizzi mantuvo la corona a base de contundencia, trabajo fuerte en el mediocampo y presión en las salidas contrarias.

Por otra parte, el drama de Lionel con su selección no parece tener fin. Tras un excelente torneo, en el que perforó las redes rivales en cinco ocasiones y asistió en cuatro, luciendo el hechizo y el toque que lo definen, el fútbol una vez más demostró no entender de lógica y le negó el laurel al mejor del torneo. Messi falló un penal que era la chispa que necesitaban sus compañeros. Grandes como él han padecido la misma suerte: Cruyff, Eusebio, Van Basten, Valderrama… 

Pero no sólo Messi debe cargar con el dolor de un mal disparo. Aquí les dejo algunas preguntas para el debate de barrio. ¿Nadie cuestiona a Higuaín, que otra vez se come un gol solo de cara al arco en una Final? ¿Por qué Martino no sustituyó a Biglia por Pastore cuando se necesitaba más control del balón en el centro del campo y más salida de cara a los delanteros? ¿Por qué Di María, el Kun Agüero y Banega no mostraron su mejor versión en un partido definitorio? ¿De dónde salió ese árbitro brasileño que en menos de media hora había expulsado a dos jugadores por faltas inexistentes?