marzo 06, 2015

La juventud de Matanzas...más allá de la fábrica o la academia

Iván La Fe Perdomo (a la izquierda) y Yirandi Zamora Reyes
son jóvenes ejemplares en su colectivo laboral
Quizás los únicos puntos de contacto que existan entre Iván y Yirandi, más allá de pertenecer -con enorme orgullo- al municipio de Los Arabos y dedicarle su vida a la ingeniería, sea aparecer juntos en esta entrevista. 

Y es que este bloguero, joven como ellos, quiso en un solo diálogo unir dos voces, dos discursos, que desde esa oriental región de Matanzas, hablaran sobre los retos, dificultades y logros de la juventud cubana. Sobre cómo los jóvenes, al pie de la ensordecedora fábrica o desde la muda quietud de la academia, sostienen la Revolución y se alistan para el X Congreso de la UJC.

Lo confieso, Iván La Fe Perdomo, no llega por casualidad a estas líneas. Entre él y yo media, desde los tiempos escolares en los cuáles participamos en el III Congreso de los Pioneros, una añeja amistad. Hecho que no impide reconocer en él a un ejemplo. 
El es oriundo del Consejo Popular de Cuatro Esquinas, y se convirtió en Ingeniero Mecánico. Abandonó el terruño para trabajar como profesor en la sede Camilo Cienfuegos de la Universidad de Matanzas. Como ferviente aficionado de los números y las terribles ecuaciones, se declara parco de palabras, aunque acto seguido me declara su inquebrantable disposición a responder mis preguntas.

Por su parte, Yirandi Zamora Reyes, recorrió el camino inverso. Graduado en la misma especialidad que Iván, en el mismo centro de educación superior, hoy tiene el orgullo de entregarle su ímpetu a una de las industrias más importantes de la provincia: el coloso azucarero Mario Muñoz Monroy, que por estos meses se halla enfrascado en desterrar los demonios de anteriores contiendas. Allí, entre pitidos, vapores y mucha caña, Yirandi, sudoroso, junto a sus compañeros, sabiéndose heredero de una muy hermosa tradición, devuelve la salud a los hierros como jefe de una de las brigadas de mantenimiento. Vía telefónica, y gracias a ingentes esfuerzos y ayudas, asumió el reto de ser entrevistado.

-¿Qué papel desempeñan los jóvenes en el desarrollo del país?


-Iván:
“Los jóvenes de hoy somos herederos de grandes tradiciones. La presencia de la juventud en el sector educativo se hace cada vez más importante, tanto en la investigación como en la docencia, ya que aquí, de nuestra labor, dependen los futuros médicos, arquitectos, maestros. Nunca imaginé ser profesor de una universidad, y ahora que me desarrollo en este ámbito, me esfuerzo para hacerlo bien”.

-Yirandi: “Los jóvenes juegan un papel fundamental en esta industria. En la actualidad son menores de 35 años quienes ocupan alrededor del 33 por ciento de la plantilla general de la fábrica y, como muestra del compromiso que tenemos y la responsabilidad que cargamos, una gran parte de nosotros se desempeña como jefe de colectivo. Mientras que otros se desenvuelven en cargos fundamentales y la mayoría estamos vinculados directamente a la producción, ocupando puestos claves dentro de la Unidad Empresarial de Base”.

“Estas acciones representan una gran influencia en el desarrollo del país, ya que somos la cantera natural y fundamental que dará continuidad a la obra de los que nos antecedieron.”

-¿Cuáles son los principales retos de los jóvenes cubanos rumbo a su X Congreso?


-Yirandi:
“En primer lugar, creo que debemos cumplir con cada una de las tareas que se nos encomiendan; debemos superarnos política y culturalmente y no colocar los intereses individuales por encima de los colectivos. Creo que además, hay que estar preparados para asumir cualquier responsabilidad, pues somos el relevo de los que hicieron posible la Revolución.

“Tenemos que estar convencidos de que el Socialismo es el sistema social más justo que existe”.

-Iván: “Los retos de los jóvenes en la Mayor de las Antillas siempre han sido grandes. La historia de Cuba lo demuestra con innumerables figuras como Rubén Martínez Villena, Julio Antonio Mella, José Antonio Echevarría, Abel, Fidel. En los momentos actuales, con todo el país enrolado en la actualización del modelo económico y el restablecimiento de las relaciones con EE.UU., diría que los retos son los mismos, lo que exigen de un mayor compromiso, entrega. Exigen más sacrifico y decisión; más preparación y claridad”.

-¿Qué más podemos hacer los jóvenes para desterrar el mal regalado adagio de “la juventud está perdida”?


-Iván:
“Mantenerse firme a los principios, tanto los que nos lega la nación, la ideología, como a los personales. Podemos cumplir, cabalmente, con nuestro deber en el centro de trabajo, en la familia, en la calle, ya que esto incide en cómo nos identifica la sociedad”.

-Yirandi: “Conservar el legado de nuestros líderes históricos. Esa es una gran tarea. Debemos dar nuestro aporte cada día, para contribuir con la actualización del modelo económico cubano y lograr que seamos –la UJC- una organización juvenil más combativa, creadora, libre de apatía y conformismo”.