marzo 28, 2015

PLAY OFF 2015: La épica de los Piratas

Hay quienes en Matanzas, lo confieso con mucho pesar, creían que esta semifinal -que cada día pinta más fea y nos aleja más del ansiado título- contra la Isla de la Juventud iba a ser cosa de "coser y cantar". Nada, que muchos fanáticos se preguntaban qué podrían hacer los inspirados peloteros del sureño archipiélago, que más allá de su peligroso sobrenombre y la eliminación de Industriales, no tenían más armas o recursos para enfrentar a la ¿poderosa? Nave Roja...

Y ahí está el error...pensar que el enemigo es débil, qué no está preparado para jugar de tú a tú al más alto nivel e incluso, subvalorar sus potencialidades, ha devenido en cruz para los peloteros de Víctor Mesa -sino que le pregunten a la tropa azul de la capital, para que vean. 

Ya los dirigidos por José Luis Rodríguez Pantoja se hallan al borde de eliminar al equipo más ganador de toda la 54 Serie Nacional de Béisbol y todavía los matanceros, en plena calle y a viva voz, iracundos, se cuestionan cómo hemos perdido cada uno de los últimos tres partidos ante los Piratas.

Foto: Gerardo Mayet
Y de pronto, como atacados por el demonio, y más llenos de desesperanza que de amor a la camiseta, culpan al maleficio de Víctor; o a la incapacidad (palabra bonita en sustitución de co....) de nuestros muchachos -como si a ellos no les molestase la derrota- e incluso a los malos ojos de pinareños, habaneros y villaclareños, que, según ellos, tienen lleno el rostro de sonrisas tras cada descalabro de los Cocodrilos en esta fase...pero la historia, creo yo, tiene otros análisis, menos superficiales.
Ese equipo de la Isla, ese grupo de muchachos y la épica beisbolera que viven, no es cosa de ahora. Y mucho menos, un golpe de suerte, escondido tras sacrificio y fuerte entrenamiento. Ese resultado que están a punto de lograr los Piratas es también mérito de un gigantesco Armando Johnson, que por más de 10 años estuvo allí, trabajando, preparando jóvenes, demostrando cuanto se puede lograr con un grupo disciplinado y con buenos fundamentos.


Es asimismo resultado de un concienzudo trabajo, desde la base y las categorías inferiores, hasta el talento formado en el alto rendimiento, asunto muy diferente a lo que pasa por estos tiempos en Matanzas, y en muchas provincias de este chispazo de tierra en medio del Caribe. Y mucho más mérito tienen los isleños, que más allá del ejemplo titánico del Super 12 Michel Enriquez y del incombustible Luis Felipe Rivera, sacan oro y buen béisbol de entre sus más de 87 mil habitantes.

¿Pero todo eso es suficiente para llegar a la gran final, derrotando nada más y nada menos que al equipo favorito para levantar el banderín? No lo sé, sinceramente. 

Sólo conozco de lo que soy capaz de ver y aprehender. Y sí, los Piratas han sido superiores sobre la grama...han demostrado mas deseos y pujanza, están inspirados y confiados en sus capacidades. Están jugando a su estilo, sin dejarse impresionar por el contrario, fabricando carreras y sin dejar margen a la duda de que "si se puede", cómo coreaba todo el enardecido público del Cristóbal Labra, abono indispensable para los frutos del triunfo...tienen un pitcheo que responde cuando al sartén se le perdió el mango; y bateadores que responden a la hora cero, cuando hace falta...¿qué más necesitan?

Y a mis Cocodrilos sólo les recomiendo que salgan, por una recondenada vez, del pantano. Ya es hora de que se alcen a la mar, porque por lo visto en estos días, la nave pirata no cree en favoritos, y ya ha planteado lucha seria por el tesoro...menuda tarea Víctor!!!