abril 10, 2015

A Tempo Classico: “Te convido a creerme cuando digo futuro”



Texto y fotos del profesor y amigo Luis Espino García

La Casa de la Cultura “Jorge Luis Casas Suárez” de la Universidad de Matanzas, recientemente fue testigo de un acontecimiento cultural. El grupo lírico A Tempo Classico, con una edad promedio de 25 años y con apenas doce meses de existencia, puso de pie a los participantes, que entre ¡¡Bravos!!! y prolongados aplausos, demostraron que el género no ha perdido vigencia para los jóvenes.

No sorprende que El fantasma de la Ópera, tan popularizado en los últimos tiempos, fuera acogido con beneplácito; pero resultó lo mismo con E`sole mío. Y todo cantado como se canta la ópera, en purísimo italiano. Por eso, un poco para provocar, pedimos que terminaran con El brindis de la Traviatta. Era un delirio de entusiasmo cuando en el clímax, sopranos y tenores, a coro cantaban: “Libiamo, libiamo…”.

El Teatro Lírico de Matanzas, fundado y dirigido por el tenor habanero Daniel Marcos en la década del sesenta, abarrotaba el teatro Sauto y todo lugar donde se presentaban. Pero no vivamos de la nostalgia por lo que fue y ya no es, “te convido a creerme cuando digo futuro”. Aquí está el relevo, la nueva generación que viene con su ímpetu, con su entusiasmo.

El tenor Oscar Trujillo Montané vino de Pinar del Río, recién egresado de la Unidad Docente del Teatro Lírico Ernesto Lecuona, montado en un sueño de partituras y sin más recursos que su verbo y su sólida formación.

Posteriormente, conquistó a seis coterráneos y un holguinero para que lo siguieran en la aventura. Y aquí están las cuatro sopranos y los cuatro tenores haciendo revolución, transformando conceptos. Queda mucho camino por recorrer porque se necesitan barítonos, bajos, contra altos, mezzosopranos, recursos.

En conversación con Julian González, Ministro de Cultura, exhortaba a Carlos Torrens, su titular en Matanzas, y al barítono Gustavo Álvarez, a continuar con el loable empeño de seguir apoyándolos y lanzar una convocatoria de captación. Y se puede crear una academia con los líricos matanceros, algo que se propuso la Universidad hace unos años y no se materializó. 


Ahora cuentan con la primerísima soprano pinareña Marbelys González Vitón, Premio Nacional, que ha sido, y es, la formadora de muchos de estos nuevos valores del arte lírico. Y seguirán contando con nuestra casa de altos estudios, donde han ofrecido tres conciertos en menos de seis meses.

En la tertulia de Carilda dedicada a Antonio Guerrero, Oscar recibió la felicitación del Héroe de la República de Cuba, de Mirtha, de Iraida Trujillo e Ildefonso Acosta y del destacado compositor y pianista Franco Rivero Bueno.

Carilda, muy emocionada, dijo: “Estoy muy feliz, porque veré realizado mi sueño de volver a disfrutar en mi ciudad de un Teatro Lírico, con su sede natural en nuestro Sauto.

Cultivan, además, el bolero y el danzón cantado, y tienen un proyecto con Ethiel Fernández Failde para una mayor dimensión. Y el próximo viernes 17 de abril a las 8:30pm, participarán en Confesiones entre puentes, que homenajeará al tenor de la Ópera Nacional Bernaldo Lichilín. Y cantará también Gustavo Álvarez, primer barítono y asesor de A Tempo Classico, así como la pianista María Julia Arango, que ya forma parte del proyecto.


Oscar Trujillo Montané


Los chicos y chicas de A Tempo Classico